Mostrando las entradas con la etiqueta sainTaa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sainTaa. Mostrar todas las entradas

17 marzo 2018

Que decis, Si te encanta!!!!


Y después de haber viajado dos horas y media sobre desiertos y montañas, plantíos de celdas solares, molinos eólicos, tierras indias y Golden acorn casinos. Paco, Eddy y Tapiocadas llegaron a su destino, donde comieron costillares de cerdo prime a dos tiempos.

Tapiocadas bailaba gaspo en el estacionamiento, mientras paco lo miraba desde un escalon que guiaba hacia la entrada del casino que presentaria a The Killers.

- Oh gran Tapiocadas... tu que dijiste que eras viejo para estos cantares… Tu que dijiste hace diez años que eras viejo para el calzado converse que usas. Aquí estás haciendo lo que negabas. ¿Por qué?


-- Oh Paquito, me pedias por esto y ahora cuestionas el momento.





quiero morir en el preciso instante en que lo diga una chica,
quiero una muerte tonta de esas que nadie se explica.


Olvidaría las cosas que me han hecho daño,
y a gente que no se controla y se comporta de un modo extraño.

Se supone que la vida no en tan estridente,
mamá está equivocada y los libros mienten.

05 agosto 2009

Versiculo 1 de Tapiocadas.

Y Javier miro a tapiocadas, quien estaba sentado en su cubículo de trabajo, como siempre lo hacia. con la computadora mostrando paginas de internet y los audífonos conectados, y tapiocadas estaba sentado con tal regocijo que pareciera que estaba en su casa y no en una fábrica trabajando.

Y los problemas venían a tapiocadas, quien sin dudarlo mandaba a Javier a arreglarlos. Quien Lo escuchaba y lo obedecía ciegamente.

Entonces la razón de Javier de seguir haciendo todo lo que le dijecen, llego al punto de cuestionar su labor. Y dijo:

yo Javier, que siempre he de hacer lo que me piden, sin saber si lo lograre o no, siempre debo de pararme de mi lugar que es tan cómodo, para seguir las ordenes que me hacen esforzarme física y mentalmente. Si tu labor es ayudar a la solución de los problemas que están en esta fabrica, al igual que yo, ¿por que tapiocadas? ¿Por que siempre me mandas a ello?

Y tapiocadas inclino la cabeza y miro a Javier a los ojos y le contesto:

Las madres nos aman y nos quieren, nos dan el pan cuando tenemos hambre y nos dan consejos para ser mejores en la vida. O que alguna vez tu madre nunca te dijo “Estudia para estar sentado dando órdenes a otra gente, sin que te pares de tu lugar…”

Y javier enmudeció y recordó la niñez que vivió en Sonoyta, Sonora. Donde su madre le daba de comer, donde lavaban ajeno para llevarlo a la escuela, donde lo regañaban cuando sacaba malas calificaciones, donde le aconsejaba, donde su madre se quedo llorando el día que Javier partió para no regresar.

Y javier nunca más volvió a hablar.